2007. The simulated city / La ciudad simulada / La ciutat simulada

simcity-personatges-obres

premiPremis Crítica Barcelona. Revelació temporada 2006/07
Premi de la crítica Serra D’or al millor text teatral 2007. 
Nominació millor espectacle revelació als premis Max 2007.



Hipnótico y feliz parpadeo

Desde la tercera escena, City/ Simcity agarra al espectador por el cuello y no lo suelta hasta el final. Hasta que se anuncia la aniquilación de esa ciudad que el jugador puede construir, inventar, organizar, rectificar, reinventar, reconstruir, ornamentar… sorteando peligros y asechanzas varias, centrales y/ o colaterales. Y digo que el agarrón se produce desde la escena tercera por cuanto es en este punto cuando el espectador percibe la importancia que para el relato y su naturaleza ha de tener el fundido.

El fundido, ese apagón intermitente, es como la pulsación del mando que hace de cada quisque un todopoderoso interactivo, sólo que aquí, claro está, es Jordi Casanovas, autor y director a la vez, quien tiene la sartén por el mango y quien conduce la atención del espectador por donde le apetece. Dos mujeres y dos hombres, empleados de una agresiva multinacional, viven un singular conflicto, encerrados en unas altas dependencias de la sede central de la entidad. Tres de ellos, conscientes de la perfecta inanidad profesional a que han sido condenados, tratan de obtener del cuarto, un pobre diablo vendido a los mandamases, la clave para desentrañar informáticamente el secreto de la próxima temible jugarreta de la empresa.

Amenazas, regateos, violencia verbal, violencia física, violencia sexual, crisis nerviosas que de pronto desbaratan una situación… Cada escena atornilla un poco más la intriga, de manera que el espectador se siente pronto sumergido en una suerte de thriller empresarial de muy bien tensado nervio narrativo. Pero ante el enigma no caben en este caso las cábalas de rigor. Inclemente, Casanovas no permitirá especulación de ninguna clase. Y con un efectivo ritmo percutante jugará con el imponderable, con el imprevisible, con la repetición de aquella escena que regresa, una y otra vez, como en una pesadilla, recordándonos que City/ Simcity es tan maleable como un videojuego.

City/ Simcity es una muy estimable comedia en la que se abordan cuestiones tan serias como el difícil acomodo de la juventud a la gran ciudad. O las reglas inhumanas que privan en empresas mastodónticas, donde la existencia de escalafones inútiles sólo se justifica para que puedan medrar mandos intermedios, lameculos de los jefes. O, en fin, las desbordadas apetencias sexuales que pueden darse en un medio laboral, donde son frecuentes los juicios humillantes para la mujer… Es una buena comedia por lo que se dice y también por cómo se dice.

JOAN-ANTON BENACH / La Vanguardia / 03/02/2007


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